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domingo, 5 de julio de 2015

Para leer antes de morir



—Todo lo que no se alimenta muere.
—¿Y si tengo miedo a comer?
—Entonces morirás.
—No puedo consentir eso.
—Tú muérete primero. Luego, a ver qué pasa…

martes, 9 de junio de 2015

Catálogo de sirenas



Tus manos juegan con ese rectángulo,
una ventana abierta al vasto mundo,
por la que todo el mundo espía hoy
las vidas de los otros y sus líos.

En ese peligroso juguetito
hay un librito azul (mas bien tomazo),
enciclopedia para el cotilleo
donde puedes ver mi nombre y mis años.

Del Libro de los Rostros pasas páginas,
buscando lo que aún no ha de llegar
y tu concupiscencia tiene cara
de alguien a quien no conocerás.

Y es tan azul y extenso este catálogo
que en todo se parece a un vasto piélago
cuyas olas arrastran los perfiles
de sirenas que juegan con rectángulos.

Saltas de una sonrisa a un buen trasero
moviendo solamente un corto dedo,
sin ver que la sirena es sólo litio
y que en su corazón no tienes sitio.

Izada la bandera del deseo,
seguirás navegando entre sirenas
que giman en tus noches de alta espuma
para despertar, una vez más, solo.

domingo, 3 de mayo de 2015

Memento mori

Antes tenía mucha confusión,
no podía saber qué me gustaba
ni en qué año o qué sitio me encontraba,
huérfano de cualquier dulce pasión.
Preso como enjaulado gorrión, 
de alejar pensamientos yo trataba
en los que un negro fin me acorralaba,
mas volaban por mi imaginación.
Ahora ya no tengo esa visión,
mis sombras ya no son delirios locos,
saludables memento mori son.
Y parece mentira que los pocos
miedos que hacen saltar mi corazón
aporten claridad, más que sofocos.

martes, 24 de marzo de 2015

Percepciones

                                   A Felipe Ortega-Regalado

Ya Platón vio
que nos dan miedo sólo
sombras chinescas.

Naufragios



Embárcate desnudo en el silencio,
atraviesa ese mar de malestares.
No anheles ningún puerto.

sábado, 21 de marzo de 2015

Últimas palabras

Despedidas nunca quise,
mas esta vez, si me fuerzo,
diré adiós para que no
te pienses que no te quiero.
En estos versos que escribo
tengo que ser muy concreto.
Octosílabos elijo
porque no digas que he muerto
sin demostrar mi valía
en lírica y en consejos.
Tú serás la lengua sabia,
nieto mío, de tus tiempos,
y hallarás la paz que habita
más allá de los tormentos.
Ahora tengo que irme,
volar hacia nuevos cielos,
cabalgar por otros bosques,
morar en otros desiertos.
No me da miedo morir
si en el vivir tuve acierto.
Pero, antes de partir,
he de contarte un secreto:
para empezar a vivir
hay que morirse primero.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Metamorfosis del corazón



Te quiero. Me gustas. Me atraes. Me comprendes. Me haces sentir bien. Me completas. Me haces reír. Me sorprendes. Me enriqueces. Me apoyas. Me hablas. Me acompañas. Pasas tiempo conmigo. Más tiempo. Juntos. Inseparables. A veces nos enfadamos. Te grito. Me gritas. Te miro mal. Me miras mal. Me río. Te ríes. Estamos bien. Siempre bien. Pasa el tiempo. Vivimos juntos. Vivimos la vida. La vida nos vive. Los días son distintos. Los días son iguales. Ayer, hoy, mañana. Siempre lo mismo. Ya no me miras. Ya no te miro. Ya no me gritas. Ya no te grito. Te veo menos. No me acompañas. No me hablas. No me apoyas. No me aportas nada. Me aburres. Me das pena. Eres una carga para mí. Me das asco. No me entiendes. No me atraes. No me gustas. No te quiero.